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Martes día 22 de octubre de 2013, 20:00 h.

Cuarta conferencia:

EL PERIODISTA SERRANO SUÑER.

Por D. Enrique de Aguinaga. (Ver biografía)
De la Real Academia de Doctores
Catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid
Decano de los Cronistas de la Villa

Señoras, señores, queridos amigos todos:

Mi gratitud a la Fundación Serrano Suñer, a la Universidad San Pablo CEU y, personalmente, a Julio Merino, codirector la Fundación.

Conocí a Merino como alumno en la Escuela Oficial de Periodismo (número 1 de la XVI promoción, 1961-1964). ¡Hace cincuenta años, Dios mío! Después, colega y compañero en la Redacción del diario Arriba, correoso contrincante de ajedrez. Y ahora causante de que yo sea feliz esta tarde como ponente de El periodista Serrano Suñer, que es el tema y el titulo que me han propuesto y adjudicado.

Sin más ceremonia, tres advertencias previas:

Primera. Según nos ha enseñado nuestro camarada Van Halen, debería pronunciar, en agudo, El periodista Serrano Suñer; pero como llevo setenta y cinco años pronunciándolo en grave, así seguiré para no vacilar.

Segunda. He aceptado el título de la ponencia El periodista Serrano Suñer por inercia retorica; pero sometiéndolo a las debidas puntualizaciones, como se verá inmediatamente.

Tercera. Siguiendo la tradicional costumbre de la Casa Aguinaga y para que ustedes administren su atención o su aburrimiento, la ponencia se divide en estaciones, que, en este caso, son cinco.

Primera estación
EN LA QUE SE PUNTUALIZA EL TITULO DE LA PONENCIA

Sin rodeos.

Ramón Serrano Suñer (Cartagena, 1901-Madrid, 2003), político histórico, no fue periodista.

Profesionalmente ejerció la abogacía, fue abogado eminente. Y como tal político, como tal abogado y jurista, como ciudadano ilustrado, utilizó con frecuencia los medios de expresión pública y , en ellos, el género del articulismo. No ignoro, no puedo ignorar que a quienes, como articulistas, escriben en los periódicos se les califica periodistas y que el uso ha admitido tal licencia.

Así, incluso en las escuelas de periodismo, se habla normalmente de Pemán periodista, de Marías periodista o de Laín periodista, como arrastre de la imperfecta profesionalización del periodismo que un catedrático de la asignatura (o área de conocimiento) no puede aceptar sin más.

Lo diré con sencillez, sin especializaciones. Por mucho que uno viaje en ferrocarril, no se convierte en ferroviario desde su clara condición de viajero. No se es periodista por escribir o trabajar en un periódico. No todos los que actúan en un quirófano son cirujanos. En España no existe definición legal de periodista. Confundir periodismo y reporterismo es confundir arquitectura y albañilería. Pero esto ya es para nota.
El caso es que, a pesar del largo debate, se sostiene que el periodismo no es una profesión sino una actividad. El caso es que han fracasado todos los intentos de colegiación del periodismo en cuanto profesión titulada. El caso es que a un sacerdote del famoseo, el padre Apeles, la televisión lo presentaba con el rótulo de periodista.

¿Qué denominación correspondería a quienes con diversa habitualidad escriben artículos en los periódicos? No hay que inventarla porque ya está en el Diccionario. Sustantivo común: publicista, persona que escribe para el público, generalmente de varias materias. Pero ocurre que el termino publicista tiene menos prestigio y atractivo que el termino periodista y, además, tiene la ambigüedad de sus otras acepciones: autor que escribe del Derecho Público, persona muy versada en esta ciencia y, sobre todo, persona que ejerce la publicidad, más propiamente publicitario.

Ahora bien, cuando se quiere afinar se utiliza el término publicista. Así, el profesor Vicente Romano, que no titula su tesis doctoral Ortega, periodista, sino Ortega, publicista , y explica esta diferencia, necesaria en el proceso que acentúa la figura del periodista no como escritor sino como técnico de la información, instalado sobre el crecimiento de la dimensión científica del periodismo.

Aún así, se argüirá que Ramón Serrano Suñer fue autor o promotor de la Ley de Prensa de 1938, de la Agencia Efe y de la Escuela Oficial de Periodismo; periodista formalmente, inscrito el Registro Oficial de Periodistas con el numero 2 (el numero 1 se atribuyó a Francisco Franco) ; miembro de pleno derecho de la Asociación de la Prensa de Madrid, desde 1955; presidente de honor de las Asociaciones de la Prensa de Barcelona (1942) y Zaragoza (1967) ; premio Mariano de Cavia (1952); y, por si fuera poco, incluido en el Catalogo de Periodistas Españoles del siglo XX, de Antonio López de Zuazo.

También cabe considerar que todos estos reconocimientos han tenido un carácter extra profesional y que en ellos ha primado la personalidad política del titular.

En mi prólogo al Catalogo de López de Zuazo, en 1981, prólogo titulado precisamente Periodistas y publicistas, escribí inequívocamente:

Para los no versados, habrá que señalar, una vez más, la creciente diferencia entre periodismo y publicismo, entre el mantenimiento de los medios periodísticos y la utilización exterior de esos mismos medios; entre "hacer los periódicos" y "escribir en los periódicos", Por una parte la gratuita tendencia a atribuirse la condición de periodista y, por otra, la pervivencia de un concepto decimonónico del periodismo han postergado el uso del término " publicista", tan claramente instalado en el Diccionario de la Lengua Española.

Teniendo todas las palmas del Periodismo, siendo rey y decano español del columnismo, Manuel Alcántara evita cuidadosamente presentarse como periodista, se presenta habitualmente como poeta y articulista y, donosamente, explica:

Lo que ocurre en mi caso es que los poetas dicen que soy un excelente articulista y los articulistas aseguran que soy un poeta excelente.

Por si no estuviera claro, Julián Marías, tan interesado en el fenómeno del periodismo, escribe en ABC, en 1998, un artículo titulado Periódicos. Y afirma:

En España, más que en todos los países que conozco, son decisivos los colaboradores, distintos de los periodistas y de los que se llaman columnistas. Una tradición de más de siglo y medio ha hecho que escritores de diversos géneros...hayan escrito normalmente en periódicos...Este es el rasgo más original de los periódicos españoles y de él depende su figura pública, su personalidad...

El propio Serrano Suñer subraya esta circunstancia en 1951, en uno de sus primeros artículos

La amabilidad del Ministerio de Información renovando mi carné de periodista en forma delicada, a la que soy muy sensible, me obliga a justificar ese título intensificando, un poco más, mi colaboración periodística.

El propio Serrano Suñer, veinticuatro años más tarde, pondera así la liberalidad de ABC :
Es ello lo que hizo posible que ABC me abriera sus páginas a mi colaboración y que yo escribiera en ellas. Y para que todo eso fuera posible ni ABC ha tenido que dejar de ser ABC, ni yo, quien modestamente he sido y soy.
Ya en 1980, Antonio Izquierdo subraya la presencia de Serrano en la vida pública. Y Serrano contesta:
No lo sé. Esto yo no puedo medirlo; pero, desde mi insobornable independencia, he publicado libros y artículos en la Prensa, muy espaciados por cierto. Los escribí cuando tuve el gusto de hacerlo o cuando he sentido el deber de decir algo. También cuando ha sido preciso salir al paso de tergiversaciones, manifestaciones falsas o erróneas proferidas con buena o mala fe, según los casos y, tal vez en alguno, por ignorancia, sobre actuaciones pretéritas
Izquierdo insiste en que debería escribir más. Serrano replica:
¿Para qué? No creo que sirva para gran cosa. Tampoco hay que olvidar mi cronología...

Queda todavía la generalización de escritor, desde la generalización verbal (escritor, persona que escribe) hasta la especificación literaria. El gran Azorín, en su prologo de Ensayos al viento, no califica a Serrano como periodista, sino como escritor, escritor de periódicos o escritor en periódicos, según la rebusca de palabras, no siendo infrecuente la definición de escritor y periodista, que, vista por un conspicuo columnista, sería como titularse medico y practicante.
En último término, renunciando a sutilezas áulicas, queda el recurso de acogerse a la superferolítica declaración formulada en 1994, por el entonces presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid y de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, querido alumno de la VII promoción, Jesús de la Serna, en comparecencia ante la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Así consta en el Diario de Sesiones:

Por el hecho de haber nacido y al amparo del artículo 20 de la Constitución, todo español es periodista.

Segunda estación

EN LA QUE SE CUENTAN LOS ARTICULOS DE DON RAMÓN

La Fundación Serrano Suñer , con el título de Artículos de Prensa, recopila en pagina web los artículos publicados por su titular entre los años 1948 y 1997. A este trabajo me atengo, de él me aprovecho y de él extraigo las siguientes observaciones.

El primer artículo de Ramón Serrano Suñer se publica en la revista Alfa-Beta, en 1927, con el titulo de Significado de la locución "ius ad rem" [derecho a la cosa]. Se trata evidentemente de un trabajo académico.

El ultimo articulo se publica en ABC el 5 de agosto de 1997, setenta años más tarde, con el título de La sombra de China.

Cronológicamente el artículo que abre la colección de la pagina web se publica en ABC el 17 de abril de 1948 con el título de Movilización anticomunista. El autor analiza cómo, en la posguerra mundial, la Unión Soviética pasa de ser aliado a ser antagonista del bloque occidental democrático. Y se fija en la cruda inculpación del Presidente Truman. Escribe literalmente Serrano:

...cruda inculpación del presidente Truman con palabras casi idénticas a las que siete años antes pronunciara desde un balcón de la calle de Alcalá un ministro español.

Hoy, fuera de esta sala, habría que explicar las palabras aludidas (Rusia es culpable), el balcón de la calle de Alcalá (Secretaria General del Movimiento) y el ministro de Asuntos Exteriores (Ramón Serrano Suñer),

La esencia de la cuestión -concluye Serrano- está en la manera, incluso intima y precisamente religiosa, de entender al hombre y a sus fines y, por lo tanto, a la civilización y a la historia. Se trata -digo yo- del comunismo, aquí derrotado en campo de batalla.

Aquel es el único articulo de 1948, como único también es para 1949 el segundo de la colección, España-Europa 1949 (ABC 1 de enero), sobre el que volveremos. La presión exterior ha fortalecido al Régimen, Europa se restablece y el duelo entre Estados Unidos y Rusia (cito a Serrano ) se desarrolla hoy sobre países "forzosamente democráticos" y seriamente enfermos que necesitarían muchos años de autoridad para recobrar su salud.

Curiosamente, tres años antes, el 4 de mayo de 1946, Ortega, en su conferencia del Ateneo de Madrid había dejado dicho:

Después de una etapa de angustias y de tártagos, España tiene buena suerte...mientras los otros pueblos están enfermos, casi todos, el pueblo español, lleno de defectos y de hábitos torpes, ha salido con una indecente salud.

Artículos de Prensa , en la página web, advierte que está en construcción y, por lo tanto, en vías de cumplir el noble propósito de la Fundación cuando declara:

Y siguió escribiendo hasta la última curva del camino, como ustedes pueden comprobar en esta página donde se recogen todos los artículos que publicó en vida.

En la página web que yo he manejado se coleccionan los artículos publicados, principalmente en ABC, entre los años 1948 y 1997. Quedan fuera de colección los anteriores a 1948, los 18 que se enuncian sin texto y los que posiblemente no se hayan podido registrar en aquel periodo. No todos son propiamente artículos. Hay cartas, declaraciones, páginas de libro y otros textos.

En mi examen me he beneficiado del método de la pagina web, que clasifica los artículos por décadas y, luego, año por año. Este es el resultado de mi recuento hemerográfico:

Década de los 40.- Solo se registran los dos artículos ya citados, ambos publicados en ABC.

Década de los 50.- 33 artículos, todos publicados en ABC (30), menos tres, publicados en Revista (2) y Mundo Hispánico. Un enunciado carece de texto.

Década de los 60.- 20 artículos, todos publicados en ABC (16), menos cuatro, publicados en Arriba, Le Monde, Ya y Pueblo. Seis enunciados carecen de texto.

Década de los 70.- 53 artículos, de ellos, 28 en ABC y el resto en La Vanguardia (7), El País (3) El Noticiero Universal (2) Pueblo (2) El Imparcial (2) El Alcázar (2), El Correo Catalán, Diario de Barcelona, Destino, Diario 16, Cuadernos para el dialogo, Revista de Occidente y Cambio 16. Ocho enunciados carecen de texto.

Década de los 80.- 26 artículos, todos publicados en ABC (23), menos tres, publicados en Diario de las Américas, Ya y La Vanguardia. Un enunciado carece de texto.

Y década de los 90.- 21 artículos, todos publicados en ABC (18), menos tres, publicados en Época, Las Provincias y Anales azorinianos. Un enunciado carece de texto.

De lo que resulta, en resumen, salvo error u omisión, que la pagina web de la Fundación Serrano Suñer registra 155 artículos con su texto (117 publicados en ABC) y 18 sin texto. Lo que en términos aproximados, para los 49 años que se consideran, da un promedio de un articulo al trimestre.

Tercera estación
EN LA QUE LOS ARTICULOS SE CLASIFICAN POR TEMAS

Tras la lectura de los 155 artículos, los he agrupado según su contenido por temas recurrentes. Es una clasificación primaria y convencional, que exigiría muchas afinaciones y que queda sometida a cualquier corrección; pero que, de momento, resulta indicativa. Así los temas preferentes ordenados por el número de artículos son:

Semblanzas (43), Política nacional (17), Política internacional (16), Europa (15), Hendaya (13), Particular (12), Justicia (11), Política (9) División Azul (6), Religión (5), América (2), Portugal (2), Gibraltar (2) y Tauromaquia (1).

Ahora, no cabe más, debo limitarme a detalles de la primera agrupación y referencias de las otras trece

La breve semblanza de personas relevantes, con las que ha tratado personalmente o a las que profesa admiración, en unos casos como historia, en otros como necrología, siempre como ejercicio de memoria, es característica de la colección de artículos de Serrano Suñer. Esta es la relación completa por orden de frecuencia:

José Antonio Primo de Rivera (5), Dionisio Ridruejo (5), Francisco Franco (4), Benito Mussolini (4), Samuel Hoare (4), Gregorio Marañón (3) y Azorín (2), con reiteraciones.

Y, después, con un solo artículo, Ramón Menéndez Pidal, Santiago Ramón y Cajal ,Dwight David Eisenhower, Robert Louis Stevenson, Pierre Laval , Antonio de Oliveira Salazar, Rubén Darío, Raoul Salan , Winston Churchill, Juan Prim), Ramón del Valle Inclán, Fernando Quintanar , Juan Ignacio Luca de Tena , Francisco Cambó, Pedro Segura, Adolfo Hitler, Oswaldo Capaz ,Josep María Sert, Emilio Mola , Hirohito Showa , Estanislao Figueras, Juan Luis Vives y Francisco Giner de los Ríos .

Con cinco artículos, José Antonio Primo de Rivera y Dionisio Ridruejo son referencias predilectas.

José Antonio fue todo y siempre autenticidad. Es la síntesis máxima del albacea de José Antonio Primero de Rivera. Ideador, sembrador, promotor, falta José Antonio que era casi toda la Falange, intento de un nuevo sistema político que sacara a España de su crisis permanente, modernizándola pero conservando cuidadosamente sus raíces tradicionales. El artículo, de los últimos, se publica en 1994.

En aquel artículo, Serrano relata la vergonzosa actitud de las derechas, que, en el Parlamento, en vísperas de la guerra, conceden el suplicatorio para el procesamiento fatal de José Antonio. Contra la concesión del suplicatorio, escribe Serrano, solo se pronunciaron dos discursos: uno, extraordinario, magnifico, de gran fuerza y dureza de Indalecio Prieto y otro más modesto, el mío.

Un día, en el Parlamento, sentado junto a mí, añade Serrano, José Antonio, siguió con mucha atención un gran y patriótico discurso de Prieto, que le comunicó su emoción. José Antonio comentó proféticamente: "Prieto sería el jefe natural de un socialismo nacional, que nos ahorraría toda la sangre y los sacrificios que han de venir" y que, concluye Serrano, por desgracia vinieron.

Amigo fraterno, Serrano ve en la limpia evolución de Ridruejo una claridad y una consecuencia esenciales, y la explica con emoción, profundidad y brillo intelectual: Dionisio fue leal con todos porque fue leal consigo mismo, y nunca atendió más que a los dictados de su conciencia, tanto en su etapa juvenil como en su evolución profunda y auténtica. Cuando esto hacia era consciente de que sólo la cárcel o el destierro le esperaban. Por eso siguió siendo el mismo sin renegar de nada porque tenía el sentido de la Historia y de la realidad ().

Escribiría un libro, concluye Serrano, si tuviera que referirme a las mil conversaciones y temas que tratamos, graves unos y pintorescos otros, como siempre ocurre en situaciones excepcionales().

Son comedidas pero no cicateras, siempre elegantes, las referencias (cuatro artículos) que Serrano hace a su concuñado que nombra sin título, escuetamente Franco. La verdad es que entre Franco y yo [con las discrepancias conocidas] hubo siempre una perfecta compenetración y una identidad de puntos de vista en las cuestiones referentes a la política exterior (después se contaría lo que se quisiera o conviniera pero yo conservo largas cartas que Franco me dirigió que así lo prueban) (). Se refiere a la defensa de España en la II Guerra Mundial.

En otros aspectos, Franco y su obra dieron a los españoles seguridad personal, trabajo y avance social,... aunque desde el plano político referente a la organización del Estado y de su futuro, se señalen deficiencias y errores...hubo realizaciones muy importantes...se situó a España entre los países de legislación social más avanzada ().

En la intimidad (Carta a mis hijos, 1989) Serrano juzga muy severamente a Franco. Antes (articulo de 1985) había revelado: Hace ya unos años empecé a escribir un libro con el título "La verdadera imagen de Franco", que me sugirió el gran periodista Manuel Aznar. Llené bastantes folios y un día, llegado a un punto delicado, me detuve y en esta situación se halla actualmente ().

Cuatro artículos dedica a Mussolini y otros cuatro a Hoare. Con gallardía y nobleza, recuerda a Benito Mussolini, como gigante desgraciado: Fue amigo mío y de mi patria y yo guardo fidelidad en vida y en muerte a esa doble amistad. Polémica y espinosa la relación con el embajador británico. Serrano desmiente categóricamente la frase que tanto ha corrido: No me mande usted mas guardias; prefiero que mande usted menos estudiantes.

Las otras dos semblanzas recurrentes son las Gregorio Marañón () y Azorín (). De Marañón, sobresaliente explorador de humanidades, escribe Serrano: Lo decisivo en la personalidad de Marañón es que ésta se apoyaba en sí misma, en sus propias cualidades, valores o méritos y no sobre elementos confusos ni en las circunstancias adjetivas del privilegio, la dignidad o la sinecura. Y Azorín queda definido como gran renovador de la sensibilidad literaria de los españoles.

Política nacional. La reinvención de la democracia no se lograra manteniendo la monstruosa Ley electoral de listas cerradas y bloqueadas en manos de la oligarquía de los partidos ()

Política internacional. Hoy para ser neutral no basta querer serlo. En las actuales circunstancias del mundo, la neutralidad puede resultar imposible y la defensa de un pueblo aislado es más imposible todavía. Es cierto que en las dos guerras mundiales, la de 1914 y la de 1939, España pudo mantener su neutralidad. Haberla logrado fue casi milagroso ()

Europa. Con el Tratado de Maastricht, Europa va al desastre y a sufrir, entre otras cosas, una avalancha de inmigración salvaje y desintegradora. No obstante el problema de la unificación política, auténticamente política, de las naciones occidentales libres está en pie esperando que surjan los europeo de cabezas claras que la articulen y hagan callar, de una vez, a los impostores que beben en las fuentes del nihilismo histórico ()

Hendaya. La reunión de Hendaya fue un fracaso para las dos partes. Para Hitler, que la promovió con la esperanza de que allí mismo empezara la intervención de España en la guerra, y para Franco porque no pudo lograr sus reivindicaciones. Cuando, terminada la reunión, abandonamos el salón del tren, el barón de las Torres, que hablaba perfectamente el alemán y era el último en salir, oyó como Hitler, de muy mal humor, decía a Ribbentrop: Mit diesen kerlen ist nichts zu machen (Con estos tíos no hay nada que hacer) (135) Lo que yo hice con aquella política fue servir a España, como era mi deber y sentimientos, afrontando incomodidades y riesgos hasta la extenuación, evitando su entrada en la guerra ()

Particular. Estas fueron mis reflexiones cuando una noche de noviembre, viniendo desde Alicante a Madrid -atrás quedaba en el camino la comitiva que conducía el cuerpo muerto de José Antonio- cerca ya del pueblo de la Mota del Curvo, vi a la luz de la luna, nítidamente recortado, sobre un cabezo, un molino sin aspas. Fue entones cuando concebí la romántica idea de salvar el molino...
No he de decir que el propietario se apresuró a ofrecerme su dominio gratuitamente. Consideré que, siendo ministro, no era delicado aceptar su liberalidad y decidí comprarlo mediante otorgamiento ante el notario Pedro Manuel Casado ()

División Azul. Fue el móvil de la devolución el que determinó el grito de aquellos días, ¡Rusia es culpable!, que yo lancé ante el pueblo español. Culpable, no solo de aquella resistencia roja, antinacional, sino también y concretamente del asesinato de nuestros hermanos, de nuestros hombres mejores y del fundador de Falange Española José Antonio Primo de Rivera. Por ello se trataba para nosotros de una cuestión de lealtad y honor () ¡Honor y gloria para todos, especialmente para los que allí cayeron en la estepa rusa y la gratitud y el recuerdo permanente de España para todos! ()

Religión. A lo largo de los meses transcurridos entre las elecciones de febrero y el 18 de julio de 1936, las masas revolucionarias habían expresado un anticlericalismo anacrónico y violento, que recordaba los antiguos motines con no pocos sacrificios personales y multitud de profanaciones de templos, con saqueos e incendios. Ante esta situación intolerable, la Iglesia empavorecida reaccionó -salvo contadas excepciones- considerando el alzamiento militar como un escudo protector y una cruzada. Esta calificación, que algunas personas rigurosas consideran impropia, brotó de los labios o las plumas de los obispos en su declaración pastoral, en su carta colectiva de 1 de julio de l937 que fue la legitimación del alzamiento militar desde el punto de vista religioso ()

América. Muchas veces había sentido, como español, la tentación de conocer América, el Nuevo Mundo, cuyo descubrimiento ha sido gloriosa empresa de España, tan grande que, en el lenguaje hiperbólico de los cronistas de Indias, se califica como el suceso más importante después de la Encarnación del Verbo ()

Portugal. Siempre, desde los años de mi juventud me he sentido atraído por la dulzura del paisaje portugués y he prestado especial atención al acontecer político de este pueblo ()
Gibraltar. No poseo elementos de juicio para opinar sobre si estas conversaciones serán largas, difíciles, interrumpidas o fraccionadas, pero tengo la seguridad de que no está lejos el día en que España sola o integrada en Europa recuperará la plaza ().
Tauromaquia. Soy un mal aficionado a los toros. Los buenos y antiguos aficionados junto a los que tengo el privilegio de ver las corridas en el burladero de la empresa de la plaza de toros de Madrid, me dijeron una vez que yo era un mal aficionado, porque sólo iba a las corridas buenas ().

Cuarta estación
EN LA QUE DON RAMON ESCRIBE A SU MANERA

Juan Velarde, maestro de economistas, discute el libro Entre el silencio y la propaganda pero antepone tres afirmaciones: que es fundamental para el conocimiento de la historia contemporánea, que el autor posee el talante de un hidalgo español y que está escrito en un excelente castellano.

Así escribía, efectivamente Ramón Serrano Suñer, con un lenguaje elaborado, bruñido, de buenos gustos, de buenas maneras, de buenas letras. Escritura de artesanía, manuscrita, deliberada. Con elegancia, sin afectación, con calidad de estilo. Si redactar es poner por escrito algo sucedido, acordado o pensado con anterioridad, es evidente, en este caso, que a la pluma llega la destilación de un pensamiento ilustrado, de un talante personal y de una estructura jurídica.

En el prologo de Ensayos al viento, colección de artículos, Azorín considera que en algunos de estos ensayos ha tenido que ir la pluma muy despacio, con lo que eleva la categoría del genero y revela su necesaria parsimonia. Requerido con apremio por el periódico , tratándose de Ridruejo, escribo, pese a mi premiosidad... dice Serrano de sí mismo.

Otros, con conocimiento, dicen que meditaba cada palabra y se corregía setenta veces siete; nunca daba por terminado un articulo sin haberlo leído y releído cien veces y muchas veces se peleaba con el diccionario hasta encontrar la palabra justa. Y la dosis justa de ironía, añado.

Queda el rabo por desollar. ¿En que medida esta escritura se vio afectada por la censura? Los artículos aquí considerados se publican en tres periodos de censura. Primero, hasta 1956 (ley de Prensa); segundo, hasta la Transición; tercero hasta el presente. Primero, censura manifiesta, con bordes ingenuos y grotescos, como el caso del pobre censor que inflige tachaduras a un artículo de Franco ( tengo en mi poder la curiosa prueba de 26 de agosto de 1947); segundo, la censura encubierta por transferencia a los directores; y tercero, la censura invisible, en el que estamos.

Habiendo vivido la época y sus circunstancias periodísticas, tengo la idea de que Serrano fue respetado por la censura. No tengo prueba en pro ni en contra. Por eso me sorprende que en la página web se recoja el articulo La maestra de Santa Coloma, de noviembre de 1959, sin precisión de día, por no haber autorizado su publicación la censura.

Se trata de un articulo angelical, al fallecimiento de la hermana del presidente Oliveira, sencilla maestra, suma de modestia y discreción. En la glosa de Serrano luce su mejor tacto, de modo que el censor más acérrimo no le podría encontrar un mínimo reproche. Por lo tanto, sigo necesitando una prueba fehaciente para cambiar de opinión, admitiendo que puedo estar equivocado.

La pagina web llama la atención sobre dos artículos que pudieron costarle caro: España-Europa 1949 () y Sobre la dictadura ().

Ciertamente hace falta atrevimiento para escribir, en la tensión de la postguerra, que la vida española sufre hoy de una cierta atonía, de un desentendimiento colectivo peligroso, de un perezoso aburrimiento (Serrano está a siete años de su salida del gobierno y a cuatro años de su definitiva carta a Franco, aquella que empieza Querido Paco) . Cuentan que el articulo irritó a su concuñado; pero el hecho es que se publicó y este hecho evidente fomenta la idea del respeto de la Censura, de la bula que también se decia de Pemán.

En cuanto al segundo artículo, sí, la sola palabra dictadura se consideraba inoportuna; pero, en este caso, no solo no establece ninguna analogía inquietante, sino que se justifica positivamente, frente al recrudecimiento de las supersticiones democráticas de la posguerra, escribe y publica Serrano, que sigue :

La dictadura en sí misma no tiene nada que ver con el despotismo ni con la tiranía... Magistratura creada por el pueblo más jurista de la Tierra... Manera temporal de ejercerse el gobierno excepcional pero no anormal... Ni la democracia ni la dictadura son capaces de encarnar el bien o el mal absolutos... La Historia no solo registra las dictaduras de Sila, Cesar y Napoleón. Con todo su doctrinarismo democrático, Castelar ejerció la dictadura como un holocausto a la Patria, según sus palabras... Una dictadura no se legitima por los principios que la inspiran , sino por los hechos que la justifican como necesidad ()

Quinta estación
EN LA QUE SERRANO CELEBRA UNA RUEDA DE PRENSA

Termino con la pirueta de darle la vuelta al calcetín. Dejo al periodista Serrano Suñer y tomo al Serrano Suñer protagonista de una rueda de Prensa, provocada por un amigo histórico: José Finat.

Quienes, de 1952 a 1965, hicimos información municipal con el alcalde José Finat y Escrivá de Romaní, conde de Mayalde (Adolfo Prego, José Manuel Miner Otamendi, Francisco Hernández Morcillo, Rafael Chico, Francisco Valle, entre mis recuerdos) conocimos su respetuosa deferencia para los periodistas, antípoda del proverbial escarnio: Que pasen y que les den algo de comer.

Este trato le venía evidentemente de su calidad humana y de su ilustrada elegancia, de modo que los convites del conde a los periodistas, con los que se reunía sin otra compañía, abrían exquisitamente sus casas (fincas de El Castañar y Batanejos) o sus sociedades (Nuevo Club y Puerta de Hierro)

Así, un soleado día de invierno, exactamente el 30 de diciembre de 1953, el conde de Mayalde había invitado a los informadores municipales a un almuerzo en Club de Puerta de Hierro para festejar el fin de año. Al amparo de la bondad del día, antes del almuerzo, Alcalde e informadores compusimos una tertulia para tomar el aperitivo bajo el toldo de la terraza.

La conversación derivó al tema de la capitalidad y alguien recordó que Serrano Suñer, siendo ministro del Interior, propuso el traslado de la capital de España a Sevilla. Enseguida se suscitó una discusión sobre las precisiones de esta anécdota política, hasta que, por una milaagrosa casualidad, apareció el propio Serrano, que venía paseando en compañía de Dionisio Ridruejo.

Serrano y Ridruejo acudieron a la llamada de Mayalde, que les informó risueñamente del tema de conversación y les invitó a que se incorporaran al grupo. Se abrió el corro, convertido en rueda de Prensa, y, una vez acomodados, Serrano tomó la palabra y empezó diciendo con gran resolución:

Efectivamente, asumo esa responsabilidad.

Ni que decir tiene que, con este arranque, todos quedamos pendientes, con la máxima atención, de lo que fuera a decir, hasta el punto de que puedo garantizar esta versión como prácticamente literal, porque mi joven memoria se volcó en unas notas que escribí enseguida, que conservo y que aquí transcribo:

Yo quise llevar la capital de España a Sevilla y esto estuvo a punto de realizarse porque llegué a convencer al Generalísimo [siempre que se refirió a Franco, dijo el Generalísimo] Yo argumentaba absolutamente en serio. Si nuestros afanes imperialistas, principalmente patrocinados por Fermín Izurdiaga, eran auténticos, había que transformarlos en realidades concretas. Mi tesis era la de que en Madrid España siempre había perdido sus reinos. Por otra parte, la capital natural de España era Lisboa. Claro está que este pensamiento mío aterraba al embajador de Portugal, Teotonio Pereira.

Pues, bien; como por entonces no se podía realizar aquel ideal, había que pensar en Sevilla, que era el mejor sucedáneo de Lisboa. Sevilla, cabeza para nuestro imperio marroquí y ruta histórica de América, estaba en las mejores condiciones para constituirse en capital de España. Y el tema fue llevado a Consejo de Ministros.

Se trataba del primer Gobierno de Franco, organizado ministerialmente, que sigue a la Junta Técnica del Estado. Estaba compuesto por Jordana , Rodezno, Dávila, Amado, Martínez Anido, Serrano, Peña Boeuf, Sainz Rodríguez, Suances, Fernández-Cuesta y González Bueno. Constituido el 1 de febrero de 1938 , rige hasta el llamado Gobierno de la Paz (agosto de 1939) y conoce la propuesta de Serrano todavía en guerra.

Serrano explicó así la reacción del Consejo de Ministros:

Amado [Hacienda], que se mordía los labios, y Jordana [Vicepresidencia y Asuntos Exteriores] solo opusieron a mi seria y amplia argumentación el deseo de Madrid, que la guerra se hacía para llegar a Madrid, que “de Madrid al cielo y de allí un agujerito para verlo” [gesto burlesco de Serrano]. Peña Boeuf [Obras Publicas] opuso el único argumento algo digno: el sistema radial de nuestras comunicaciones. Fernández-Cuesta [Agricultura] dijo que en todo el mundo las capitales estaban en el centro de las naciones. Será en el mundo desconocido, porque lo que sucede es precisamente lo contrario: Washington, Londres, Paris y Roma son capitales excéntricas.

Serrano concluyó su relato con una noticia sorprendente:

El Generalísimo, que había recibido con escándalo mi propuesta, llegó a estar convencido y, con él, visité Sevilla, a este propósito. Estuvimos en la plaza de España, presunta sede de los Ministerios. Queipo estaba satisfechísimo con la idea, sin darse cuenta de que el traslado de la capital equivaldría al fin de su hegemonía...

Alguien le preguntó a Serrano si seguía pensando igual. Serrano eludió la respuesta con un deje melancolico :

Ahora yo he perdido mis reinos.

Serrano se despidió de los periodistas, dándoles la mano uno por uno. Entonces, Vicente Gutiérrez, de ABC, le preguntó sencillamente si su proyecto había coincidido con el tiempo en que Galinsoga dirigía el ABC de Sevilla. La respuesta de Serrano fue un tanto chocante:

Esa es una pregunta muy picante, que ahora no le puedo contestar. Algún día podré darle la respuesta..

Mayalde, como siempre, estuvo discreto y diplomático. Pero, ya en la comida, nos contó cosas muy interesantes. Recuerdo su gran elogio de Agustín Millares, el famoso archivero municipal desterrado, y su deseo de que regresase al Ayuntamiento; sus juicios sobre Gil Robles y Azaña (ambos perdieron una gran ocasión española); o el relato de cómo sacó de la cárcel a Pío Baroja, prisionero de los requetés.

A todos nos llamó la atención una afirmación misteriosa y final:

Algún día, cuando pasen muchos años, podré escribir la gran conjura internacional contra Serrano. A Serrano lo echó del poder Ribentropp.

Muchas gracias por su atención.

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